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Las fuentes de créditos son otro tema vital cuando estamos necesitando dinero por adelantado para resolver alguna problemática concreta de nuestra vida personal o profesional. Conociendo las distintas opciones que existen en el mercado financiero para obtener créditos podremos analizar sus características y saber cuál se adapta mejor a nuestras necesidades.
¿Cuáles son, entonces, las principales fuentes de créditos?:
- Una de ellas son las cooperativas de créditos. Para obtener dinero de éstas es preciso asociarse a las mismas, ya que solamente entregan fondos a sus miembros. Asimismo, suelen circunscribirse a una zona, provincia o estado, no poseen presencia habitualmente a nivel continental o global. Los productos que ofrecen son similares a los de otras entidades financieras: créditos personales, tarjetas de crédito y, en ocasiones, créditos para construcción y vivienda. La principal ventaja que suelen tener es que las tasas de interés son menos onerosas.
- Los bancos, por otro lado, al contar con propósitos comerciales más claros y establecidos, buscan entregar créditos a personas con historiales crediticios impolutos y más consolidados. Los productos financieros son los mismos (créditos personales, tarjetas de crédito, créditos para construcción y vivienda) pero suelen contar con mayores variantes en cuanto a los plazos (pueden otorgar créditos a menor plazo, por ejemplo). Las garantías son una condición excluyente, y las tasas de interés fluctúan en gran manera con relación al tipo de crédito, aunque pueden hallarse opciones relativamente convenientes.
- Otra de las posibilidades son las compañías financieras, que en muchas ocasiones aprueban créditos a personas que no cumplen con los estándares fijados por los bancos u otras entidades similares. Sin embargo, esto lleva a que las tasas de interés sean bastante más altas que en otras alternativas de financiación, debido a que los riesgos son mayores.
- Las cajas de ahorro también ofrecen créditos, habitualmente a una menor tasa de interés. Sin embargo, no suelen tomar riesgos muy extremos ni aceptar solicitudes de personas que no acrediten un sólido historial crediticio. Al mismo tiempo, generalmente exigen una garantía y los plazos de pago suelen ser más extensos.
- Algunas compañías de seguros ofrecen créditos, en base al monto de la póliza de lo que se ha asegurado. En este caso, al no tener riesgos la entidad que entrega el dinero, las tasas de interés suelen reducirse en gran manera. Posteriormente, el dinero es devuelto sobre las utilidades que obtienen las personas beneficiarias del seguro.
- Por último, existe una fuente más informal o marginal (y para nada aconsejable) de créditos: los denominados prestamistas particulares. Se trata de personas o pequeñas firmas que entregan créditos a todos aquellos individuos que no alcanzan a cumplir con los requisitos exigidos por los bancos, las cajas de ahorro o no pueden llegar a integrarse en otras de las fuentes de financiamiento. Aprovechando esta situación, las tasas de interés suelen ser siderales y a porcentajes que duplican o triplican los índices que se encuentran en el mercado financiero formal. Por supuesto, aunque muchas veces la situación puede provocar la necesidad de recurrir a estas fuentes informales, nunca es aconsejable hacerlo, ya que la seguridad jurídica en estos casos disminuye considerablemente.
Reseñas Créditos |
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